Existencialismo

A menudo me pregunto como serán las encrucijadas emocionales que sufren los demás. Lo hago, sobre todo, cuando estoy demasiado tiempo en una. Siento una terrible curiosidad por saber si el resto de personas notan en las tripas el mismo fuego abismal que me sube hasta la garganta y me tira hacía abajo. Lo sé. Soy consciente de que me estoy poniendo demasiado trágico con la descripción pero es que no consigo expresarlo de una manera más sencilla.

No hay una sola vez de estas que no acabe conmigo en un pub a las 3 AM borracho, triste, rabioso y bailando el rocanrol de turno golpeando con fuerza mi pie contra el suelo al ritmo de la música. Tocando furiosamente una batería imaginaria con grandes aspavientos. Es mi ritual para conjurar la mala suerte que me persigue; los malos espíritus que me acechan o las pesadillas que no me abandonan. A veces, las tres cosas al mismo tiempo. Nunca he pillado una de esas borracheras de perder el sentido y no recordar que ha pasado. Todo lo que ahora mismo haya olvidado ha sido por el paso del tiempo como otros tantos recuerdos obtenidos a la luz del día un lunes por la mañana y sobrio. Los recuerdos que tengo de las noches de borrachera tienen algo de onírico: son tremendamente surrealistas. Por ejemplo: en una fiesta organizada la fotógrafa me enseñó el tatuaje que se había hecho en la cadera y ahora entiendo que quizá quería ligar conmigo. O no, quién sabe. Pero lo hizo. Y es algo que me parece fuera de toda lógica si no tiene intención de responder a un plan mayor. Básicamente es un ejemplo de cómo a casi cada situación que se me plantea me surgen más y más preguntas. Dudo tanto que mi alma debe ser la de un filósofo. No me cabe duda de que soy un existencialista que busca respuestas continuamente a las preguntas que se me plantean a diario.

 

Alma de filósofo con cerebro de ignorante porque no soy capaz de responder a casi ninguna.

 

 

 

 

 

Un comentario sobre “Existencialismo

  1. En mayor o menor medida, me pasa lo mismo que a ti. Conozco una licenciada en filosofía que dice que no sabemos hacernos las preguntas correctas. Y que no las hacemos porque sabemos las respuestas, y estas, o no nos gustan o nos joden.

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